Cierto día, Marion una adolescente de 19 años, que vive en la cuidad de Aguachica, municipio del Cesar en Colombia decidió estudiar Criminalista, una carrera profesional no tan peculiar y que no es muy agradable para jovencitas de su edad.
Marion es una joven delgada, de cabello largo, estatura alta y con una expresión de misterio en su mirada que quizá oculte las dudas de no saber si su decisión será la más acertada.
Al comentarle a sus padres la decisión de querer estudiar Criminalista, ellos sin dar lugar a que Marión exprese el por qué de estudiar esa carrera, se opusieron y le manifestaron de que eso no era muy apropiado para ella y que mejor buscara algo más interesante.
Marion con el rostro entristecido, sintiéndose impotente agacho su cabeza para no dar a notar las lágrimas que brotaban de sus ojos.
Corrió a su cuarto y quedo muy triste por la decisión que sus padres habían tomado con respecto a lo que quería estudiar. Pensó sobre lo que debía hacer y a pesar de la oposición, decidió que iba a estudiar Criminalística.
Se levantó de su cama, abrió la puerta, respiro profundo para armarse de valor y se dirigió con un poco de temor hacia sus padres y con una voz muy fuerte les dijo que iba a estudiar Criminalística así se opusieran porque era lo que a ella le gustaba.
Sus padres la miraron fijamente con una expresión de sorpresa al escuchar y percibir la valentía que había tenido Marion para enfrentarse a ellos y decirles lo que quería hacer.
Conversando sobre el pro y el contra que envolvía a esa carrera tan misteriosa pero a la vez tan interesante, los padres de Marion decidieron aceptar su decisión y apoyarla en lo que en poco tiempo se convertiría en algo muy interesante en sus vidas.
Una semana después más tarde Marion empezó sus clases con mucho entusiasmo y sintió que estudiar esa carrera era lo más raro pero interesante que le había pasado durante sus 19 años de vida.
Cada día miraba y escuchaba a sus profesores muy concentrada, haciendo gestos de intriga y sonriendo cuando algo le parecía gracioso; también tenía muchas dudas, por eso levantaba la mano cada vez que algo no le quedaba claro y no dudaba en quedarse hasta muy tarde en la biblioteca leyendo y empapándose más sobre todo lo que estaba aprendiendo.
El tiempo pasaba rápidamente y Marion seguía aprendiendo mucho mas y no dudaba de que esta carrera sea la mejor, a pesar de todos los obstáculos que se le presentaban cada día, ella logró terminar con gran entusiasmo su carrera y poco después de egresar entro a trabajar al departamento de criminalística de la cuidad de Aguachica.
Aguachica un municipio pequeño, con pocos habitantes, se encuentra en la parte costeña de Colombia, es un lugar en donde siempre reinó la paz, sus habitantes son muy unidos y se conocen entre sí, tienen por costumbre celebrar sus fiestas patronales en todo el pueblo.
Durante la celebración hacia la Virgen Constitución en el mes de agosto del 2006, sucedió algo que cambió la manera de vivir y la perspectiva de ese lugar.
La familia Mora, como de costumbre se alistó para salir a la celebración que se realizaba en la plaza de armas de Aguachica, los esposos Mora junto a sus dos hijos Gabriel y Cindy, salieron y se digirieron a la feria, llegando al lugar los hermanos Mora empezaron a jugar por todos lados mientras sus padres se ubicaron cerca al escenario donde se realizaba el bingo.
De pronto Gabriel muy asustado se dirigió a sus padres y le manifestó que no encontraba a Cindy por ningún lado, sus padres muy asustados y nerviosos le preguntaron donde fue el último lugar donde la vio. Gabriel les dijo que eso fue en los juegos.
Sus padres desesperados empezaron a buscarla incansablemente sin encontrarla; así transcurrió todo el día hasta que llegó la noche y la niña no pareció.
La policía del pueblo decidió empezar a buscar a la niña que se encontraba desaparecida y que no había dejado un solo rastro.
Una semana después encontraron a Cindy tirada y muerta en los matorrales de las afueras del pueblo de Aguachica y la encargada de investigar el caso era nada menos que la licenciada Marion.
Así Marion tuvo que dirigirse a la casa de la familia Mora y contarles lo sucedido.
Los padres de la niña al enterarse la terrible noticia no podían creer que eso había sucedo con su hija.
Sus rostros reflejaban ira, rabia y dolor; la madre no podía aguantar las lágrimas y el padre golpeaba con sus manos la pared de la habitación en donde Marion se reunió con ellos.
Eran dos personas inconsolables y desesperadas por saber lo que había sucedido.
Así que no dudaron en imponerse y pedir que todo lo sucedido sea investigado y esclarecido.
Marion tuvo que investigar quienes habían sido las personas que habían estado alrededor de la niña y porque en tan corto tiempo ella desapareció sin que nadie se diera cuenta. Una persona llamo a Marion y le conto que había visto a un hombre saludando a la niña y conversando con ella, así se pudo obtener algunos rasgos de la persona sospechosa y posible asesino de la niña.
Marion continúo investigando y todo daba a la conclusión de que un hombre de tez clara, cabello oscuro de 45 años aproximadamente y que vestía una casaca marrón con un logo que tenia la letra A y un pantalón negro había sido el asesino de la niña. Y además todo indicaba que era del pueblo.
Los padres de Marion decidieron irse de vacaciones, manifestándole su decisión a Marion, que sorprendida miraba fijamente a sus padre y pensaba en la descripción que le habían dado acerca del asesino, dándose cuenta que todo era semejante a su padre y recordando que él también tenía una casaca marrón con la letra A. Para ella toda esa comparación fue muy graciosa.
En su habitación Marion siguió pesando en lo parecido del hombre con su padre y hasta en un momento pensó en que su padre podía ser este, pero para ella no era posible y solo por salir de la duda empezó a preguntarle a su madre que había hecho su padre el día que asesinaron a la niña.
Sorprendentemente su madre le dijo que su padre, aquel día había salido a comprar pero que se demoro mucho y llegó en altas horas de la noche.
Todo era tan raro para ella, no podía imaginarse tantas coincidencias, ya muy preocupada a Marion le temblaba todo el cuerpo, sus manos sudaban y sentía una gran angustia por saber si su padre era el culpable.
Decidió investigar a su propio padre en silencio y sin levantar sospechas, hasta que llego a la conclusión de que era el culpable.
No podía creer que el ser que más quería hubiese sido capaz de hacer algo tan terrible, pero su ética profesional le impedía dejar el caso sin resolver tuvo que acusar y descubrir a su propio padre. Tanto que cuando le pregunto por qué había hecho eso, este le respondió: “Ese fue el motivo de que nunca quise que estudiaras eso”
Marion es una joven delgada, de cabello largo, estatura alta y con una expresión de misterio en su mirada que quizá oculte las dudas de no saber si su decisión será la más acertada.
Al comentarle a sus padres la decisión de querer estudiar Criminalista, ellos sin dar lugar a que Marión exprese el por qué de estudiar esa carrera, se opusieron y le manifestaron de que eso no era muy apropiado para ella y que mejor buscara algo más interesante.
Marion con el rostro entristecido, sintiéndose impotente agacho su cabeza para no dar a notar las lágrimas que brotaban de sus ojos.
Corrió a su cuarto y quedo muy triste por la decisión que sus padres habían tomado con respecto a lo que quería estudiar. Pensó sobre lo que debía hacer y a pesar de la oposición, decidió que iba a estudiar Criminalística.
Se levantó de su cama, abrió la puerta, respiro profundo para armarse de valor y se dirigió con un poco de temor hacia sus padres y con una voz muy fuerte les dijo que iba a estudiar Criminalística así se opusieran porque era lo que a ella le gustaba.
Sus padres la miraron fijamente con una expresión de sorpresa al escuchar y percibir la valentía que había tenido Marion para enfrentarse a ellos y decirles lo que quería hacer.
Conversando sobre el pro y el contra que envolvía a esa carrera tan misteriosa pero a la vez tan interesante, los padres de Marion decidieron aceptar su decisión y apoyarla en lo que en poco tiempo se convertiría en algo muy interesante en sus vidas.
Una semana después más tarde Marion empezó sus clases con mucho entusiasmo y sintió que estudiar esa carrera era lo más raro pero interesante que le había pasado durante sus 19 años de vida.
Cada día miraba y escuchaba a sus profesores muy concentrada, haciendo gestos de intriga y sonriendo cuando algo le parecía gracioso; también tenía muchas dudas, por eso levantaba la mano cada vez que algo no le quedaba claro y no dudaba en quedarse hasta muy tarde en la biblioteca leyendo y empapándose más sobre todo lo que estaba aprendiendo.
El tiempo pasaba rápidamente y Marion seguía aprendiendo mucho mas y no dudaba de que esta carrera sea la mejor, a pesar de todos los obstáculos que se le presentaban cada día, ella logró terminar con gran entusiasmo su carrera y poco después de egresar entro a trabajar al departamento de criminalística de la cuidad de Aguachica.
Aguachica un municipio pequeño, con pocos habitantes, se encuentra en la parte costeña de Colombia, es un lugar en donde siempre reinó la paz, sus habitantes son muy unidos y se conocen entre sí, tienen por costumbre celebrar sus fiestas patronales en todo el pueblo.
Durante la celebración hacia la Virgen Constitución en el mes de agosto del 2006, sucedió algo que cambió la manera de vivir y la perspectiva de ese lugar.
La familia Mora, como de costumbre se alistó para salir a la celebración que se realizaba en la plaza de armas de Aguachica, los esposos Mora junto a sus dos hijos Gabriel y Cindy, salieron y se digirieron a la feria, llegando al lugar los hermanos Mora empezaron a jugar por todos lados mientras sus padres se ubicaron cerca al escenario donde se realizaba el bingo.
De pronto Gabriel muy asustado se dirigió a sus padres y le manifestó que no encontraba a Cindy por ningún lado, sus padres muy asustados y nerviosos le preguntaron donde fue el último lugar donde la vio. Gabriel les dijo que eso fue en los juegos.
Sus padres desesperados empezaron a buscarla incansablemente sin encontrarla; así transcurrió todo el día hasta que llegó la noche y la niña no pareció.
La policía del pueblo decidió empezar a buscar a la niña que se encontraba desaparecida y que no había dejado un solo rastro.
Una semana después encontraron a Cindy tirada y muerta en los matorrales de las afueras del pueblo de Aguachica y la encargada de investigar el caso era nada menos que la licenciada Marion.
Así Marion tuvo que dirigirse a la casa de la familia Mora y contarles lo sucedido.
Los padres de la niña al enterarse la terrible noticia no podían creer que eso había sucedo con su hija.
Sus rostros reflejaban ira, rabia y dolor; la madre no podía aguantar las lágrimas y el padre golpeaba con sus manos la pared de la habitación en donde Marion se reunió con ellos.
Eran dos personas inconsolables y desesperadas por saber lo que había sucedido.
Así que no dudaron en imponerse y pedir que todo lo sucedido sea investigado y esclarecido.
Marion tuvo que investigar quienes habían sido las personas que habían estado alrededor de la niña y porque en tan corto tiempo ella desapareció sin que nadie se diera cuenta. Una persona llamo a Marion y le conto que había visto a un hombre saludando a la niña y conversando con ella, así se pudo obtener algunos rasgos de la persona sospechosa y posible asesino de la niña.
Marion continúo investigando y todo daba a la conclusión de que un hombre de tez clara, cabello oscuro de 45 años aproximadamente y que vestía una casaca marrón con un logo que tenia la letra A y un pantalón negro había sido el asesino de la niña. Y además todo indicaba que era del pueblo.
Los padres de Marion decidieron irse de vacaciones, manifestándole su decisión a Marion, que sorprendida miraba fijamente a sus padre y pensaba en la descripción que le habían dado acerca del asesino, dándose cuenta que todo era semejante a su padre y recordando que él también tenía una casaca marrón con la letra A. Para ella toda esa comparación fue muy graciosa.
En su habitación Marion siguió pesando en lo parecido del hombre con su padre y hasta en un momento pensó en que su padre podía ser este, pero para ella no era posible y solo por salir de la duda empezó a preguntarle a su madre que había hecho su padre el día que asesinaron a la niña.
Sorprendentemente su madre le dijo que su padre, aquel día había salido a comprar pero que se demoro mucho y llegó en altas horas de la noche.
Todo era tan raro para ella, no podía imaginarse tantas coincidencias, ya muy preocupada a Marion le temblaba todo el cuerpo, sus manos sudaban y sentía una gran angustia por saber si su padre era el culpable.
Decidió investigar a su propio padre en silencio y sin levantar sospechas, hasta que llego a la conclusión de que era el culpable.
No podía creer que el ser que más quería hubiese sido capaz de hacer algo tan terrible, pero su ética profesional le impedía dejar el caso sin resolver tuvo que acusar y descubrir a su propio padre. Tanto que cuando le pregunto por qué había hecho eso, este le respondió: “Ese fue el motivo de que nunca quise que estudiaras eso”
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